MILENA VIERTEL: Una original y encantadora voz en Sala Master

La pianista, cantante y compositora chilena, Milena Viertel, presentó su álbum “Violeta de Chile”, una propuesta vanguardista en homenaje a Violeta Parra.

 Por Francisco LEAL DÍAZ

Voy a ser sincero y confesar de que no sabía de la existencia de Milena Viertel, talentosa artista chilena, compositora, pianista y cantante, cuya voz y sus originales interpretaciones, francamente me cautivaron, el pasado miércoles 17 de enero, cuando ofreció su recital en la Sala Master.

Supe de Milena a comienzos de diciembre del año pasado, al recibir un comunicado de “Zurita Press”, emitido por las hermanas Paula y Ana María Zurita, anunciando el recital que hoy comentamos. Esa primera información fue publicada en “CANDILEJAS” bajo el título de “Violeta de Chile”: Homenaje musical de Milena Viertel (https://candilejas.cl/wp/2017/12/08/violeta-de-chile-homenaje-musical-de-milena-viertel/).

Así, con estos previos antecedentes, concurrí a este evento sin gran expectativa, aunque con la natural curiosidad periodística de ver en persona y escuchar a Milena.

Pese al retraso del inicio del espectáculo, los primeros compases musicales me resultaron muy gratos, cálidos, con sabor a tradiciones chilenas.

Milena Viertel se adueñó de las teclas del piano y sus dedos se deslizaron rítmicamente por el teclado, secundada por Oliver Oporto, en el chelo; Federico Faure, en el contrabajo; y Tilo González, en la batería y percusión.

El cuarteto ofreció, a partir del primer instante, un sonido risueño, alegre y cautivador, empezando a asimilar el tránsito explicado por la propia Milena, “que oscila entre los diversos elementos musicales de la escena global, tanto del mundo docto, como del contemporáneo, a través del jazz, el rock y el folk”. Una armonía fascinante.

Hasta ahí, nos sentíamos encantados, aunque me preocupaba el momento en que Milena Viertel tomaría el micrófono para deleitarnos con su promocionada voz.

Pero, ¡oh, sorpresa!… Su voz emergió como un instrumento más, mezclada entre los acordes de los instrumentos que pulsaban con igual talento Oporto, Faure y González.

De pronto, una voz sensual, sugerente, acariciadora o suplicante; o a punto del orgasmo… De pronto, una voz imperativa, urgente, empoderada… Podría definir su voz con una sola palabra: seductora.

Si, estimados lectores, estamos frente a una artista muy potente, creativa, original y armónica; cantando o susurrando, sin perder la destreza de sus dedos deslizándose por el teclado del piano. En ningún momento Milena abandonó este doble virtuosismo, demostrando con habilidad su talento innato para las artes musicales.

En los intensos compases afloraban, sin duda, las tradiciones del campo chileno, las reveladoras raíces poéticas y los potentes sonidos ancestrales.

Con justa razón, entonces, Milena Viertel ha recibido un significativo apoyo para la producción de su disco “Violeta de Chile” —en homenaje a la gran cantautora Violeta Parra—, de reconocidas instituciones como la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo y la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, además del Fondo de Fomento a la Música Nacional, Convocatoria 2016, del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.

Su perfil profesional es digno de aplausos. Leo en su currículum: “Milena Viertel es pianista, cantante, compositora y académica de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. Ha publicado los discos ‘Puerto Olvido’ (2008) y ‘Violeta de Chile’ (2017). Su álbum ‘Violeta de Chile’ es una propuesta vanguardista en un homenaje a Violeta Parra, de profunda revisión artística”.

Vislumbro un promisorio futuro artístico de Milena Viertel, tanto en el campo interpretativo como creativo. Ha comenzado a transitar por una ruta musical novedosa, grata y auténtica. Ha descubierto una veta propia basada en su talento innato que, sin duda, irá enriqueciendo con el tiempo.

En su presentación en la Sala Master echamos de menos, eso sí, su contacto con el público, el necesario diálogo con la audiencia, así como la presentación personalizada de sus acompañantes, un afiatado grupo musical.

Lamentablemente, la Sala Master quedó chica para su concierto —que era con entrada liberada—, pues este recinto de la Radio de la Universidad de Chile tiene capacidad para 150 personas. Por tanto, muchos interesados que concurrieron a la presentación de Milena, se quedaron con los crespos hechos. Una deuda de esta gran artista que le canta a Violeta Parra.

Y, sin duda, muchos de los presentes desearán repetirse el plato, entre ellos, quien escribe estas líneas. Hasta entonces, Milena…!