EL “FESTIVAL DEL HUASO DE OLMUÉ” OLVIDÓ LA CHILENIDAD

Aplaudida actuación de “Residente”… Incoherente rutina de Felipe Avello… Grata voz y presencia de Camila Gallardo… Deslucida participación del grupo musical “La moral distraída”…

 Por Jonnhy DosPalos


Residente

OLMUÉ (Chile), 26 de Enero — 2018.-  Anoche arrancó el “Festival del Huaso de Olmué”, pero cada nueva versión va quedando más y más relegado el concepto de la chilenidad, que fue la idea original de este evento. Los aires campiranos y la música folklórica han quedado en el olvido, para dar paso a la música popular y nuevaolera, considerada apta para marcar buenos rating.

Si este festival continúa por esta senda, pronto se convertirá en un símil del Festival de la Canción de Viña del Mar.

Es decir, perderá indefectiblemente su esencia prioritaria de rescatar nuestros valores folklóricos, la autenticidad de nuestra música chilena, perdiéndose así la posibilidad de promover a los talentos nacionales que incursionan en los ritmos tradicionales.

Si nos fijamos en el título del festival, en el logotipo propiamente tal, advertimos que la palabra “huaso” tiende a desaparecer; y no me cabe duda de que la idea de los organizadores de la Municipalidad de Olmué es convertir este evento simplemente en otro populachero festival de la canción, entre tantos que hay en verano, como el recientemente inaugurado “Festival de Las Condes”, donde actuaron unas deslucidas y regordetas “Pandora”, y donde artistas y humoristas prodigaron reiteradas alabanzas al alcalde Joaquín Lavín.


Karen Doggenweiller y Leo Caprile

SIN GRAN
ESENCIA FOLKLÓRICA

Dicho lo anterior, esta nueva versión del “Festival del Huaso de Olmué”, sin mayor esencia folklórica, fue conducido por Karen Doggenweiller y Leo Caprile, este último ya sin voz y sin buen ojo para leer los carteles del público presente.

El primer número del show fue Residente, destacada figura popular de Puerto Rico. Naturalmente conquistó a la audiencia, conformada principalmente por jovencitas entusiastas del ritmo de Residente. Con carisma, supo conquistar al público ya efervescente desde un comienzo.


Felipe Avello

UN PERIODISTA
FARANDULERO

El tono humorístico estuvo a cargo de Felipe Avello, un periodista poco agraciado que ha insistido en incursionar en el mundo de la farándula, probando esta vez con un stand up con muchos altos y bajos. Reiterativo en su rutina, podría catalogarse como el “antihumorista” —como alguien lo señaló—,·debido a lo superficial de su libreto —si es que existió algún libreto—, porque me dio la impresión de que estuvo improvisando todo el rato.

Presentado al público como “un tipo normal”, recalcó hasta la saciedad que era un tipo separado, más bien solitario, repitiendo frases incoherentes que desataban las carcajadas del público, más que nada por su fomedad que por su gracia: “Están matando un weón”; “Se están robando las casacas”, “Aplasté el puré de papas”…

Su rutina, con lugares comunes y despotricando contra su madre, culminó con una curiosa interpretación de Robin Williams, secundado de cuatro invitados del público.

En síntesis, una rutina muy simple, basada en el desconcierto y en la incoherencia. Tal vez, Avello podría entregar una mejor propuesta, siempre y cuando su rutina contenga un libreto más elaborado, con un lenguaje más apropiado y pensando en el gran público, no exclusivamente en las “calcetineras”.

El show continuó con la participación de Camila Gallardo, joven artista de muy buena presencia y grata voz, quien comienza a incursionar en el mundo del espectáculo.

Agradable su participación, aunque creo que debe encontrar aún su estilo personal para poder brillar con mayor luz en el mundo de los escenarios. Si ello ocurre, le auguro un muy buen futuro.

El evento culminó con la presentación del grupo “La Moral Distraída”, grupo musical muy del gusto de la juventud, pero no tanto del público mayor, público que criticó reiteradamente la actuación de uno de los cantantes encuerado, sólo en shorts.

El breve concurso folklórico dio paso a cuatro canciones, “Bella espera”, “En estas tierras benditas”, “Trote moreno” y “Valsecito desafinado”. Faltan las otras cuatro canciones en competencia, para poder tener una idea exacta del nivel de todas ellas.

En síntesis, un inicio del Festival del Huaso con nula presencia de folklore, lo que sinceramente lamentamos, por perder su verdadera esencia.