“LA OLA” — JOBLAR COMENTA ESTRENOS DE CINE

Puesta en escena de Clásico Universitario con aspiraciones a lo Luis Buñuel, Federico Fellini o Michelangelo Antonioni, entre otros. Actuaciones, fotografía, coreografía y montaje excelentes para un guión ambicioso desarrollado de forma precaria…

 Por José Blanco Jiménez
(JOBLAR)

Círculo de Críticos de Arte de Chile

 

Siguiendo una inveterada tradición, los productores de La ola no me invitaron a verla antes del estreno. Sin embargo, lo hicieron los organizadores de SANFIC a quienes —al parecer—, sí les interesaba conocer mi opinión.

Conversando con Silvio Caiozzi y Gonzalo Justiniano, oí decir a este último que un tercer cineasta (cuyo nombre juro no recordar), había dicho que “¡No me salpicó!”. Y la verdad es que a mí tampoco, pero ellos son realizadores con una vasta y conocida trayectoria y pueden opinar desde su experiencia.

La mía es la del crítico, pero creo que —después de haber visto unas 4.000 películas en mi vida y habiendo escogido una perspectiva semiótica—, puedo entrar a juzgar desde mi rol de receptor de la obra y discernir si es calificable como artística o no.

¿Cuáles son —según mi parecer—, los objetivos de Sebastián Lelio para La Ola?

Creo, sinceramente, que está tratando de ganar el Premio Oscar desde el momento que le fue bien con Una mujer fantástica, por razones que no me parece el caso de repetir.

Más significativa me pareció Gloria (2013), por la que Paulina García ganó el Oso de Plata de Berlín.

Pero una cosa es querer ganar un premio y otra realizar una obra que deje una huella por su contenido y calidad.

Recuerdo que el año 1978 me pidieron participar en una actividad didáctica de terceros y cuartos medios que habían visto Amor sin barreras en su reestreno después de 17 años. Me quedé maravillado de que a ningun@ de es@s jóvenes, que ahora tienen más de 60 años, les había gustado la película. La estructura de la comedia musical no era de su agrado, ni siquiera por ser una adaptación moderna de Romeo y Julieta. Los tiempos habían cambiado.

La ola tiene buena música y buena coreografía, pero no atrapa. Me parecen muy buenas las actuaciones de Julia la protagonista (Daniela López) y sus amigas (Avril Aurora, Lola Bravo, Paulina Cortés), que son los personajes más desarrollados.

El resto (incluso consagrad@s), aportan poco o nada por la escasez del guión.

Se supone que los hechos que relata son las reacciones feministas de 2018 por los acosos y abusos contra las mujeres en Chile, pero la labor del colectivo LASTESIS con Un violador en tu camino, está ausente. No digo colocarlas a ellas, porque habría sido un documental, sino hacer sentir el ímpetu de un grupo organizado. En ese sentido, creo que el episodio descrito por Patricio Guzmán en su Mi país imaginario (2022), resulta señero e irrepetible.

El prólogo podrá recordar a much@s la historia de un ministro subrogante del Interior que llevó a una de sus oficinistas a un hotel y que a la mañana siguiente ella no se acordaba de nada, pero estaba segura de haber sido violada.

Aquí el tema se plantea como “¿abuso o violación?”. Una periodista preguntará si tuvo orgasmo o no. Escogida como símbolo de la violencia machista, creerán hacer de ella una presunta líder, pero en realidad es una víctima y un chivo expiatorio. El colchón con monitos es una prueba de lo ocurrido, pero una prisión para el público ludibrio. Los chicles que revientan en su boca y que luego deja pegados debajo de los muebles vienen a ser un símbolo de un cuerpo que está perdiendo su hálito vital.

Su ritmo es de Clásico Universitario de otros tiempos. Hay buenas secuencias como la de la cueca y algunas sugerencias oníricas a ojos abiertos tomadas de Luis Buñuel o de Federico Fellini (incluso Lelio se da el lujo de aparecer y que lo califiquen de CTM).

Pero la escena destructiva a través de la imaginación está tomada de Zabriskie Point de Michelangelo Antonioni.

Podría seguir, porque dos horas con nueve minutos dan abundante material para encontrar puntos de desacuerdo. ¿Pretenden ridiculizar las justas pretensiones de las mujeres de Chile y del mundo? ¿Qué sentido tiene poner madres histéricas que defienden a sus “niñitos” injustamente acusados de estupro? ¿Era necesario reírse de Carabineros de Chile, como policías de Mack Sennet, sobre todo en la figura caricaturizada de una miembro del cuerpo femenino?

Los productores invierten, pero el público les dirá si tenían razón o se equivocaron al hacerlo.

 TRÁILER DEL FILM:
“La Ola”
 

 La ola
Chile
USA
Año; 2025