Película de terror con desarrollo conocido en otras producciones, en la que los escualos son los protagonistas junto a víctimas inermes y un psicópata que motiva y dirige sus acciones con víctimas indefensas…
Por José Blanco Jiménez
(JOBLAR)
Círculo de Críticos de Arte de Chile
Casi todos los seres vivientes tienen un enemigo natural, pero – como escribió Thomas Hobbes en el siglo XVII —el enemigo natural del hombre es el hombre: “Homo homini lupus”—. Es una premisa que se recuerda cada vez que se exhibe una película de este tipo con el agravante que el hombre está consciente de que está haciendo el mal y disfruta con ello.
Zephyr (Hassie Harrison, cuyo parecido con Jennifer Lawrence es notable), es una joven mujer independiente que recorre Australia para practicar el surf. Desde el primer momento, se entiende que – pase lo que le pase, tendrá que arreglárselas sola. Pero no será como Blake Lively en Miedo profundo (The Shallows, de Jaume Collet-Serra, 2016), que se encuentra atrapada en un arrecife o las imprudentes turistas de A 47 metros (47 Meters Down, de Johannes Roberts, 2017), y su secuela Terror a 47 metros: El segundo ataque (47 Meters Down: Uncaged, del mismo director, 2019).
Aquí el nudo de la película transcurre en una embarcación turística que resulta ser una trampa. Y esto lo sabe el público desde un comienzo: Bruce Tucker, su dueño (Jai Courtney), es un psicópata que disfruta con secuestrar mujeres para cortarles un mechón de su cabello para conservarlo con un VHS grabado por él mientras los tiburones las devoran.

Nada de spoiler, puesto que todo esto se sabe al comienzo de la película. Tod@s saben que Zephyr va a caer en las manos de Tucker, que es un villano perfecto, una exaltación de lo que Dante describe como símbolo del fraude: cara de hombre justo, cuerpo de serpiente, dos garras peludas hasta las axilas y cola de escorpión.
Hasta el momento. Courtney ha interpretado personajes secundarios —como el Capitán Boomerang en El Escuadrón Suicida (The Suicide Squad, de James Gunn, 2021) y Eric en Divergente (Divergent, de Neil Burger, 2014). Aquí es peligrosamente auténtico.
Hay dos personajes “complementarios”: Heather (Ella Newton) otra víctima del psicópata, y Moses Markley (Josh Heuston), un muchacho que “liga” y pasa la noche con Zephyr, que se va al día siguiente sin despedirse. Pero él, pequeño gran héroe, irá en su busqueda.
Yo vi tiburones en el cine mucho antes de Jaws (de Steven Spielberg, 1970). En 1956, Samuel Goldwin Jr. produjo la película Los verdugos del Mar (The Sharkfighters, de Jerry Hopper) con un pésimo actor como Víctor Mature. Filmada en la costa de Cuba, antes de la Revolución de Fidel Castro, trataba el tema de la confección de un repelente para los escualos.
En Animales peligrosos, queda en claro una vez más que el animal más peligroso es el hombre, porque es su razón la que guía su maldad. Y el terror se manifiesta con elementos ya consagrados del tipo de los sangrientos intentos de escape de El juego del miedo (Saw, de James Wan, 2004).
TRÁILFR DEL FILM:
“Animales Peligrosos”
Dangerous Animals
Australia
USA
Canadá
Año; 2025
