VENGANZA — JOBLAR COMENTA ESTRENOS DE CINE

Presunto drama carcelario que apunta al lado humano de los que están tras las rejas por sus crímenes o por exigencias de su trabajo. Un ambiente obscuro e iluminado artificialmente hace recordar que las tinieblas son el estado natural del ser humano y también de la maldad…

 Por José Blanco Jiménez
(JOBLAR)

Círculo de Críticos de Arte de Chile

El título original es Vogter, que en danés significa “guardián, carcelero” y —por lo tanto— Venganza no me parece adecuado como tampoco Sons (“hijos”) en inglés o su alternativo Condenados en España.

En estos falsos rótulos se transparenta una situación que no debería ser conocida por el público. Más que un drama carcelario es un argumento de profundo contenido, que apunta a lo irracional y lo efímero del comportamiento humano cuando está guiado por el instinto animal.

La última frase del jefe de la Sección de Alta Seguridad resulta señera: “Hay personas que no pueden salvarse”.

Existen varias películas de trama carcelaria que son insuperables. Quiero recordar sólo algunas, por orden cronológico: Papillon (de Franklin J. Schaffner, 1973; el remake de Michel Noer, 2017, es olvidable); El expreso de medianoche (The Midnight Express, de Alan Parker, 1978); Sueños de fuga (The Shawshank Redemption, de Frank Darabont, 1994); La milla verde (The Green Mile, de Frank Darabont, 1999).

En todas ellas, el relato está concentrado en los reclusos. En la que estoy comentando, la protagonista pertenece al grupo de los que están encarcelados no por sus crímenes, sino por su trabajo.

Eva es una guardia de carrera que ostenta las dos estrellas de su presilla de Gendarmería bajo la corona de la Casa reinante de Dinamarca. Su trato para con los reclusos es afable y se asemeja al de una madre. Pero, cuando ve llegar a Mikkel, el asesino de otro recluso, su actitud cambia y pide ser trasladada al pabellón donde va a estar destinado.

Sólo al final se sabrá el por qué y será necesario seguirla en la evolución de su comportamiento para entender su metamorfosis, con la ayuda de una confesión con el capellán de la prisión.

La actuación de Sidse Babett Knudsen (Copenhagen, 1968) es extraordinaria. Ha protagonizado muchas películas y la serie televisiva Borgen, pero yo la había visto sólo como la jefa de la World Health Organization en Inferno (de Ron Howard, 2016), una de las aventuras de Robert Langdon, interpretado por Tom Hanks.

La protagonista dicta clases de yoga, habla lo justo y necesario, pero tiene una gran capacidad de expresión corporal y facial. La cárcel danesa parece un hotel de dos o tres estrellas con servicio a la puerta, pero Eva consigue que para Mikkel sea un infierno en pequeños y grandes detalles.

Pero el momento culminante llega con una falsa acusación de tráfico y consumo de drogas, que termina con una golpiza masacrante para el recluso.

En Dinamarca, un condenado —aunque sea un asesino despiadado— tiene derechos que pueden infringirse y Eva corre el riesgo de ser condenada a prisión.

Empieza así otra fase de manipulación y chantaje que intoxica aun más la relación.

Me detengo aquí, puesto que l@s interesad@s pueden ver la película experimentando los sentimientos más contrastantes e intranquilizantes. La ambientación claustrofóbica aumenta la sensación opresiva: largos planos secuencia con pasillos interminables, vistas a través de barrotes y de minúsculas mirillas, puertas de piezas y de ascensores que se cierran constantemente, las transiciones con fundido a negro.

La cámara busca la obscuridad para recordar que el estado natural de todas las cosas es la noche eterna. Y la visión conjunta de las cuatro lentes que enfocan a la misma persona en movimiento desde cuatro ángulos diferentes da la sensación de una mirada ubicua de la cual nadie puede escapar.

En todo caso, el cielo escandinavo es así, poco iluminado. Incluso, en la única secuencia al aire libre —que podría representar el único momento de libertad— está nublado y llueve.

Gustav Möller nació en Göteborg, Suecia, en 1988 y se dio a conocer con La culpa (Den skyldige / The Guilty) en 2018, otro film tenso y bien estructurado.

En este Vogter, la relación víctima / victimario se presenta sin tapujos ni eufemismos. Y creo, sinceramente, que es uno de los pocos casos en que l@s espectador@s oscilarán su carga empática hacia el sujeto o el objeto intercambiables, que resulta tan instantánea y paradojal que lleva a dudar si existe la bondad: pareciera ser que —al igual que la obscuridad— el mal lo domina todo y que el bien no es más que un engaño sensorial.

Como crítico comprometido con el cine chileno, quiero agregar que la actuación de la danesa Sidse Babett Knudsen me recordó a Catalina Saavedra.

 TRÁILER DEL FILM:
«Venganza»

Vogter
Dinamarca
Suecia
Francia
Año: 2024

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

JOBLAR EN

“RADIO UNIVERSIDAD DE CHILE”

Escuche los comentarios cinematográficos de JOBLAR en el programa “Escaparate”, que se transmite en “Radio Universidad de Chile” (102.5 FM) los días sábado a las 15:00 horas, y domingo a las 21.00 horas. Y, además online, en
www.radiouchile.cl