Vendedores de celulares en el sur de Chile ponen en evidencia con su trabajo que aumenta el consumismo, pero no la comunicación. Los hechos transcurren hace 30 años y la situación actual demuestra que seguimos en un statu quo…
Por José Blanco Jiménez
(JOBLAR)
Círculo de Críticos de Arte de Chile

Hay pueblos que se caracterizan por reírse de sus propias carencias y desgracias. El pueblo chileno es uno de ellos y lo demuestra con sus humoristas más exitosos.
Tampoco el cine ha estado ausente y me excuso de no citar nombres: sólo recuerdo esas comedias entre los años 40’ y 50’.
En Lo que no se dijo, de Ricardo Valenzuela Pinilla, el humor no se capta tanto mientras la película se ve, sino cuando se recuerda.

Las actuaciones son muy buenas y la fotografía excelente. El ritmo tiende a ser cansino, pero hay que tomar en cuenta que la vida en el sur de Chile es así: apacible, con distancias difíciles de recorrer y la sensación que el tiempo no avanza. De hecho, es la luz solar la que marca las horas, incluso cuando llueve.
Conozco la región y recuerdo perfectamente cuando las comunicaciones se obtenían a través de la radio que, a ciertas horas, enviaba mensajes para informar de una llegada o solicitar que un bote esperara en un determinado lugar: las islas estaban conectadas gracias a las ondas medias.
Corre el año 1994 y Margarita (Patricia Cayul) recorre Maullín, cerca de Puerto Montt, vendiendo el último grito de la tecnología: los celulares.

Es una madre soltera, voluntariosa y de gran empatía. La acompaña Cucho (Héctor Morales), un joven ambicioso que ve en esa actividad la posibilidad de una vida mejor. Sin mediar lazos sentimentales, ambos conforman una pareja afiatada en el rubro y la cámara sigue su agotadora rutina por potreros sin caminos o siendo llevados por barqueros hasta lugares casi inaccesibles.
La actividad comercial tiene riesgos y satisfacciones. Cada cliente o clienta representa un caso que es necesario resolver con mucha psicología de ventas. Van desde el que quiere estar desconectado del mundo hasta el que golpea a su mujer por haber respondido a algunas preguntas: son los que rechazan la vida en sociedad por considerarla perniciosa y se han encerrado en sí mismos.
Pero no todos reaccionan de la misma manera: los que tienen familiares se convencen que es una instancia comunicativa con los que están lejos. Y —como siempre ocurre— es más fácil vender a un grupo en los que todos quieren tener el nuevo “juguetito”.
En ese sentido, es magistral la reacción en el servicio médico donde basta que una señora se interese para que todos quieran comprar.
Sin embargo, Margarita tiene problemas: una madre que no habla porque no pudo cantarle a lo divino al Papa cuando visitó la zona en 1987; cuando su hija no está en la escuela debe dejarla con una vecina (Mariana Loyola), que tuvo problemas con la justicia y que se gana la vida haciendo costuras, mientras protege su jardincito que los vehículos no respetan.
¿Qué es “lo que no se dijo”?
Cuando leí el título por primera vez, volvieron a mi mente los versos de Pablo Neruda en su Farewell: “Ni la palabra que aromó tu boca, / ni lo que no dijeron las palabras”.
Los seres humanos no necesitan de las palabras para expresar sus sentimientos y mucho menos de teléfonos portátiles. En los treinta años que han pasado desde el momento en que transcurre la película, muchos tienen celular, pero están más incomunicados que antes.

El pueblo mapuche no necesitaba la electricidad; los africanos no requerían de zapatos. Pero la regla del colonialismo es obtener materias primas y vender productos industrializados a las colonias.
Para responder al inquietante título, son much@s l@s espectador@s que pueden formular preguntas. Es por ello que la película abre muchas expectativas al respecto.
TRÁILER DEL FILM:
“Lo que no se dijo”
Lo que no se dijo
Chile
Colombia
Año: 2025
JOBLAR EN
“RADIO UNIVERSIDAD DE CHILE”
Escuche los comentarios cinematográficos de JOBLAR en el programa “Escaparate”, que se transmite en “Radio Universidad de Chile” (102.5 FM) los días sábado a las 15:00 horas, y domingo a las 21.00 horas. Y, además online, en
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