Debido a la enorme cantidad de temáticas que la película plantea y a todos los problemas que tuvo para su estreno y distribución, me concentraré sólo en dos de sus más evidentes objetivos: la resiliencia y la obsolescencia objetiva, basada en la basurización…
Por José Blanco Jiménez
(JOBLAR)
Círculo de Críticos de Arte de Chile

En varias oportunidades vi, cuando niño, películas que combinaban actores reales con dibujos animados. La que más me impresionó fue La Canción del Sur (Song of the South, de Harve Foster y Wilfred Jackson, 1946), de los Estudios Disney; como asimismo, Mary Poppins (de Robert Stevenson, 1964), y otras que no es el caso de traer a colación.
La obra maestra fue —y es—, ¿Quién engañó a Roger Rabbit? (Who Framed Roger Rabbit, de Robert Zemeckis, 1988). Allí aparecían juntos, incluso, personajes de productoras diferentes, como el Pato Donald y el Pato Lucas, que realizaban un dúo tocando el piano.

La Warner Bros. inició esta tendencia con Space Jam (de Joe Pytka, 1996), y la actuación de Michael Jordan, seguido por Looney Tunes: De nuevo en acción (Looney Tunes: Back in Action, 2003, de Joe Dante), con Brendan Fraser y Space Jam: A New Legacy, 2021), con la superestrella de la NBA, LeBron James. Originalmente, a partir de 1930, los Looney Tunes (Locos dibujos) y Merrie Melodies (Alegres melodías), fueron llamados así en competencia con las Silly Symphonies (Sinfonías tontas), de Disney.
Entre ellos, Wile E. Coyote y El Correcaminos (Road Runner) que —creados por Chuck Jones—, aparecieron por primera vez en 1949.
Sus aventuras son monotemáticas: el mamífero carnívoro trata de atrapar al pájaro y siempre fracasa, porque los instrumentos y explosivos marca ACME funcionan mal.
¿Alguien pensó que esto podría ser la causa de una demanda por daños y perjuicios por parte de Coyote contra ACME? ¡Sí! Ian Frazer, en 1990, publicó en “The New Yorker” un artículo “humorístico” al respecto con la precisión lingüística de una causa legal. O sea, lo mismo que hacía, a fines de los años ‘70, mi recordado colega Lucho Fuenzalida con “La Cárcel de Papel”, en “La Tercera”, y en plena dictadura.

De la idea de Frazer, surgió este film producido por James Gunn y dirigido por Dave Green, que apunta al tema de la resiliencia, como un verdadero homenaje al que —siempre vencido—, vuelve a recuperarse y a reintentarlo. Sólo que aquí hay una trama aún más siniestra: la Corporación AMCE ha desarrollado un “Proyecto Sísifo” (con el nombre del personaje mitológico que subía una roca a una montaña y que de inmediato ésta caía hacia abajo), para testear la comercialización de artefactos inútiles o de dudosa calidad con criaturas que, de todas maneras, “no sufren”, como son los dibujos animados.
Es —sin más ni menos—, la obsolescencia objetiva basada en la basurización; o sea, lo que se suele llamar “marca ¡Bótalo!”. Total, ya vendido, el negocio está hecho y —si es que hay algún reembolso—, será mínimo o no se justificará el tiempo que se deberá perder.
De allí a pensar cómo se puede manipular a una nación entera hay un paso, invitándola a comprar cosas inútiles (los Sea Monkeys, los tamagotchis), a vivir presuntas existencias ajenas (los realities), o a dejarse engañar con panaceas irrealizables (las AFP, las Isapres).
Para completar esta parábola, se introduce la figura del Gallo Claudio (Foghorn Leghorn), que es tan transparente de un cierto político como lo es el Hinkel de Charles Chaplin en El gran dictador (1940): éste, fanfarronamente, sostiene que la vida significa dolor y que el progreso por ello no debe detenerse. ¡Amén!
Chuck Jones creó también, por contraste, a Sam, el perro, que debe proteger a las ovejas; y Ralph, el lobo, que debe tratar de robárselas.
Es un trabajo como cualquier otro, con tarjeta de entrada y salida, con hora de colación y golpes surtidos que no tienen nada de personal. Aquí está separada la rutina laboral de la vida privada y es una alegoría transparente del trabajo como un rol impuesto en el que, incluso, un torturador o verdugo puede realizarlo mientras convive tranquilamente con su familia.
Para todos estos personajes, no es el entorno el que establece la conducta (determinismo ambiental), sino que Coyote sigue egocéntricamente una obsesión existencial y Ralph representa el pragmatismo laboral.

TRÁILER DEL FILM:
“Coyote Vs. Acme”
Coyote vs Acme
USA
Año: 2026
JOBLAR EN
“RADIO UNIVERSIDAD DE CHILE”
Escuche los comentarios cinematográficos de JOBLAR en el programa “Escaparate”, que se transmite en “Radio Universidad de Chile” (102.5 FM) los días sábado a las 15:00 horas, y domingo a las 21.00 horas. Y, además online, en
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