Sigue la comedia de terror, que gusta por lo inverosímil. Pero para eso hay que entrar en el juego y no creer una palabra de lo que se ve…
Por José Blanco Jiménez
(JOBLAR)
Círculo de Críticos de Arte de Chile

En la primera parte, Grace (Samara Weaving), escapaba con vida de una noche en la que tenía las de perder: había jugado al “escondite”, teniendo en contra a toda la familia de su flamante esposo Alex Le Domas, hombre riquísimo pero que resulta ser peligroso.
Cuando llega el amanecer y todo termina con la casa, la maltratada recién casada sostiene la siguiente conversación con un policía:
Police Officer: Jesus christ, what happened to you?
Grace: In-laws.
Último chiste polisémico, puesto que se refiere a los parientes según la ley, pero que además murieron en su ley. Y —como corresponde a la justicia vigente—, ella es llevada en calidad de detenida a un hospital por la posible responsabilidad en los hechos.

Como ya dije en mi comentario en “Candilejas” del 30 de agosto de 2019, se produjo, en realidad, una comedia de terror y la segunda parte resulta corregida y aumentada, pero pasa de lo claustrofóbico a la agorafóbico. Ahora la “cacería” transcurre en el parque de una mansión en la que se han reunido los representantes del Consejo que controla el mundo, con la protección de Satanás, y que desean reivindicar el Puesto de Honor perdido por los Le Domas.
Además, a la manoseada temática del Gran Complot, se agregan caricaturas de varias etnias. Menciono la española, representada por un tirador de rifle telescópico, porque se caracteriza por un irritante turpiloquio.

Sarah Michelle Gellar (Buffy la cazavampiros), es una “mala” poco convincente y Elijah Wood (como el abogado que sigue la correcta aplicación de las normas vigentes), está “quemado” como el Frodo de El señor de los anillos. En un cameo al principio, David Cronenberg se presta para representar el final de un ciclo.
Pero esta vez Grace no está sola, porque la acompaña su hermana Faith (Kathryn Newton; la Cassie Lang, hija de Ant-Man), a quien no ha visto desde hace muchos años.

Como sus nombres significan “Gracia” y “Fe” no falta el comentario odioso: “¡Estas cristianas irlandesas!”.
Las protagonistas deben correr incansablemente e —incluso—, esposadas, lo que es un tributo a los 39 escalones (The 39 Steps, de Alfred Hitchcock, 1935).
Si el modelo “look” femenino por seguir era Amanda Seyfried o Emma Stone, ahora debo agregar a Margot Robbie y Anya Taylor-Joy. Constituyen un póker que tiende a saturar la baraja.
La película me entretuvo y espero que a ustedes también. Basta con no creer una palabra de lo que se ve y seguir el juego.
TRÁILER DEL FILM:
“Boda Sangrienta 2”
Ready or Not: Here I Come
USA
Año: 2026
