LO BUENO, LO MALO Y LO FEO DEL FESTIVAL DE VIÑA DEL MAR

Concluida la 59º versión del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, llega la hora de los balances y destacar lo bueno, lo malo y lo feo de este evento que tiene, sin duda, notoria repercusión internacional…

Por Johnny DosPalos

 

Europe

VIÑA DEL MAR (Chile), 26 de Febrero — 2018.-  Pese al risueño optimismo de los organizadores de la 59º versión del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2018 —Chilevisión y la Municipalidad de Viña del Mar—, hay mucha tela de dónde cortar.

Esta fue la octava ocasión transmitida por Chilevisión —y la última de este ciclo—, pues ahora corresponde postular nuevamente a las estaciones de TV interesadas en la transmisión de este evento, de acuerdo a las bases estipuladas.

Ya hay voces que se han alzado pidiendo cambio de estación de TV, debido a que Chilevisión y su equipo de directores y productores parecen haber agotado ya la fórmula televisiva y se requieren cambios en tal sentido.

Al respecto, se argumentan las agudas críticas contra la dirección de cámaras de Alex Hernández, quién priorizó en sus tiros de cámaras incansables tomas del público asistente a la Quinta Vergara, en lugar de mostrar el espectáculo propiamente tal, a los miles y miles de televidentes. Hubo serias quejas en este sentido. Lo cierto, es que Hernández se engolosinó con primeros planos del público, en desmedro de los televidentes, no sólo de Chile, sino que además de la señal internacional, público que evidentemente deseaba disfrutar del espectáculo generado por el artista y no precisamente por el público asistente. Falla garrafal en el planteamiento de la dirección de Hernández.

Jesse & Joy

EXTENSOS HORARIOS

No cabe duda que el Festival de la Canción  de Viña del Mar concita, en el período estival chileno, un gran interés a nivel nacional; y para la ciudad de Viña del Mar significa un tremendo incentivo en el flujo turístico.

No obstante, gran parte del público asistente se quejó profusamente de las extensas jornadas de este singular evento musical, único en Latinoamérica.

Y es cierto, pues las jornadas comenzaban con la apertura a las 22:00 horas y culminaban, por lo general, más allá de las cuatro de la madrugada. Es decir, ello significaba que los asistentes debían permanecer en el recinto de la Quinta Vergara un promedio de seis horas, soportando incluso temperaturas muy frías.

En la jornada de apertura, por ejemplo, uno de los grandes atractivos era el grupo folklórico chileno Illapu: intervinieron en la apertura a las 22:00 horas y debieron esperar cinco horas para subir al escenario y presentar su esperada rutina musical, que ocurrió a las tres de la madrugada.

Ello significó que el público interesado en aplaudir a este grupo folklórico -tanto de la Quinta Vergara como los televidentes-, tuvo que tragarse cinco horas de espectáculo, entre ellos la actuación de Miguel Bosé, ya sin voz, sin energía, actuando incluso con apoyo tecnológico para contrarrestar la escasa potencia de su voz.

Respecto de los prolongados horarios, el director Alex Hernández se justificó señalando que “los horarios se alargan cuando la fiesta está buena”.

Gran error, sin duda, puesto que Hernández pensaba más en el público asistente que en los miles de televidentes, aburridos ya con los shows tan largos de cada artista, innecesariamente extensos.

Este débil argumento fue reafirmado por la alcaldesa de Viña del Mar, Virginia Reginato, quien argumentó que “hay que respetar al público que paga”. ¿Y qué pasa con los telespectadores? La alcaldesa olvidó ese gran detalle.


Alejandra Azcárate

EFECTOS
DEL RATING

Naturalmente, al canal de televisión encargado de transmitir este evento musical le preocupa mucho el rating.

Esta vez, de acuerdo a las cifras oficiales entregadas por los organizadores al concluir Viña 2018, detallaron el rating promedio del total de la transmisión, —en comparación con los otros canales—, entre las 21:42 y las 04:00 horas: TVN, 2 puntos; Canal 13, 3,8; La Red, 1; Mega 5,3 y CHV 25 puntos…
Para nadie fue una sorpresa que el bloque de los humoristas acaparara gran sintonía. Abrió la ronda humorística —el martes 20 de febrero— “Bombo” Fica, con una polémica presentación, que hasta el día de hoy intenta explicar. Pero ya pasó la vieja… Los días siguientes subieron al escenario de la Quinta Vergara, Jenny Cavallo, con una aceptable performance; Stefan Kramer, con más de lo mismo; Alyson Mandel, con rutinas predecibles pero aplaudibles; la colombiana Alejandra Azcárate, impecable y sorprendente en su limpia rutina; para culminar, el domingo 25, con Sergio Freire, muy seguro y sincero a la hora de enfrentar al “monstruo” de Viña del Mar. Todos obtuvieron las codiciadas Gaviotas de Oro y Plata, excepto la Cavallo, que sólo se llevó a su casa una Gaviota de Plata, con lo cual dijo sentirse “muy feliz”.


Gente de Zona

¿Y EL MONSTRUO?

Esta vez el “monstruo”, como se le conoce tradicionalmente al masivo público que asiste a la Quinta Vergara, se mostró absolutamente pasivo.

Aplaudió a cuanto artista se le plantó por delante, lo mismo a Luis Fonsi como a Gente de Zona, Jamiroquai, Europe, Jesse & Joy, Prince Royce, Carlos Vives, Ha*Ash, CNCO, Schuster o Zion & Lennox…

Todos se llevaron las Gaviotas correspondientes, de Oro y de Plata, a solicitud del respetable y no hubo disidencias ni manifestaciones altisonantes, como ha ocurrido en eventos anteriores, cuando el poder del “monstruo” ha sacado abruptamente del escenario al artista, sin siquiera permitirle concluir con su rutina. Esto, esta vez, no ocurrió. Aplausos y premios para todos.

 

LO BUENO

El Festival Interncional de la Canción de Viña del Mar sigue siendo, lejos, una excelente vitrina musical de Chile al mundo, evento que se ha mantenido a lo largo de 59 años ininterrumpidamente, constituyéndose en una sólida plataforma para artistas nacionales e internacionales.

Los premios obtenidos por las representantes de Chile en los segmentos del certamen Música Internacional y Música Folklórica.

 

LO MALO

La deficiente dirección televisiva de este espectáculo internacional, cuyos desacertados tiros de cámara poco permitieron al televidente seguir la propia secuencia musical del artista sobre el escenario…

Y, además, la exagerada conducción de Rafael Araneda, específicamente en su forma de hablar, “mascando” innecesariamente las palabras, lo que resulta molesto al oído.

Carolina de Moras, en cambio, estuvo como siempre, magnífica, dulce y asertiva en sus comentarios.

Y fue muy mala idea, además, entregarle a Miguel Bosé el “Premio Ícono”, de muy mal gusto, reconocimiento a su trayectoria, pero que Bosé ni siquiera se llevó consigo. Pésima decisión de los organizadores.

Betsy Camino, Reina de Viña 2018; y Matías Vega, Rey Feo 2018

LO FEO

La batahola formada en torno a la elección de la Reina del Festival Viña 2018, la cubana Betsy Camino, quien merecidamente ganó la codiciada corona representando a Canal 13, lo mismo que el Rey Feo, Matías Vega.

Ambos fueron efusivamente felicitados por Andrónico Luksic, propietario de Canal 13, la estación televisiva que —según fuertes rumores—, pretende adjudicarse la licitación para transmitir el Festival de Viña del Mar los próximos cuatro años.