La película replica una fórmula ya gastada, que trae nostalgia acerca del teatro de otros tiempos. Entretenida para el público poco exigente…
Por José Blanco Jiménez
(JOBLAR)
Círculo de Críticos de Arte de Chile 
Había una vez (así como en los cuentos de hadas), un escritor llamado Francesc Gay i Puig, nacido en Barcelona (Cataluña, España), en 1967. En el 2015 estrenó su primera obra de teatro Els veins de dalt, en Barcelona, que se representó en Madrid, traducida al castellano, con el título Los vecinos de arriba, en el 2016, y que pasó al cine en el 2020 como Sentimental.
El éxito de la cinta determinó que se hicieran otras versiones de la película: Vicini di casa (de Paolo Costella, 2022), en Italia; Die Nachbartn von oven (de Sabine Boss, 2023), en Suiza; Et plus si affinités (de Olivier Ducray y Wilfried Méance, 2024), en Francia; Neprilichnye gosti (de Goga Mamadzhanyan, 2024), en Rusia; V dobrém i zlém (de Marta Ferencova, 2004), en Eslovaquia; y Witjip saramdeul (de Ha Wung-Woo, 2025), en Corea del Sur.
¡Y no podía faltar Estados Unidos! Pero no Hollywood, que suele adaptar todo aquello que huela a dinero fácil, sino que fue el cine independiente en la persona de Olivia Wilde que ya sorprendió con La noche de las Nerds (Booksmart, 2019).

El argumento es sencillo, apuntando al contraste de dos parejas que se reúnen. Joe (Seth Rogen) y Angela (Olivia Wilde), tienen un matrimonio rutinario que se mantiene por la existencia de una hija que esa noche está ausente. Ella decide invitar a los vecinos del piso superior —Hawk (Edward Norton) y Pina (Penélope Cruz), para conocerlos y aclarar que les molesta el ruido que provocan con sus efusiones sexuales.
El proyecto de la cena deriva hacia el destape de conductas reprimidas y falsamente sublimadas. Al punto de llegar a mencionar el “swinger” (¡qué horror!).
La película me trajo una gran nostalgia: la de obras de teatro de los años ‘60 —de autores como Peter Schaffer o Harold Pinter—, e interpretadas por compañías independientes como la de Los Cuatro (Héctor, Humberto y María Elena Duvauchelle, más Orietta Escámez).

Pero, sobre todo, por Who’s Afraid of Virginia Woolf?, de Edward Albee, que el ITUCH la estrenó en Chile en 1964 con el título ¿Quién le tiene miedo al lobo?, bajo la dirección de Pedro Orthous y las actuaciones de Agustín Siré, María Cánepa, Sergio Aguirre y Ximena Gallardo.
Hollywood la hizo película recién en 1966 apoyándose en la pareja de moda —Richard Burton y Elizabeth Taylor—, junto a George Segal y Sandy Denis. El director fue el debutante Mike Nichols. ¡Qué tiempos aquéllos!
En esta película, los actores —tal vez por el libreto—, demuestran su profesionalismo, pero tienden a la maqueta y la sobreactuación. Un verdadero protagonista es el violoncello, que acompaña una discusión con acordes al estilo del Burro de El carnaval de los animales, de Saint-Saens, o pretende exaltar la hispánica belleza de Penélope con la Habanera de Carmen de Bizet.

Entretenida para público poco exigente.
TRÁILER DEL FILM:
“La Invitación”
The Invite
USA
Año: 2026
JOBLAR EN
“RADIO UNIVERSIDAD DE CHILE”
Escuche los comentarios cinematográficos de JOBLAR en el programa “Escaparate”, que se transmite en “Radio Universidad de Chile” (102.5 FM) los días sábado a las 15:00 horas, y domingo a las 21.00 horas. Y, además online, en
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