Hasta el 11 de junio…
La Orquesta Filarmónica de Santiago, bajo la batuta de su director residente, Pedro-Pablo Prudencio, aborda un programa que reflexiona sobre la vida y la muerte, a través de dos emotivas obras: “Un réquiem alemán”, op. 45, de J. Brahms; y el “Cantus en memoria de Benjamin Britten”, de A. Pärt…
Junto a la Orquesta Filarmónica de Santiago estará el Coro del Municipal de Santiago, dirigido por Jorge Klastornick… Asimismo, la obra de Brahms contará con la voz de la soprano Vanessa Rojas y el barítono Ramiro Maturana, en calidad de solistas…
Director residente,
Pedro-Pablo Prudencio
SANTIAGO (Chile), 06 de Junio — 2022.- La temporada de conciertos del Teatro Municipal de Santiago continuó el pasado sábado 4 de juno con un programa de carácter coral que invitó a mirar con esperanza el paso de la vida hacia la muerte. Después de más de diez años, volvió a escucharse el monumental “Un réquiem alemán”, op. 45, de J. Brahms. Asimismo, el público podrá disfrutar del “Cantus en memoria”, de Benjamin Britten, de A. Pärt, uno de los principales exponentes de la escena musical contemporánea.
Ambas obras, interpretadas por la Orquesta Filarmónica de Santiago, con la conducción de su director residente, Pedro-Pablo Prudencio; y el Coro del Municipal de Santiago, bajo la dirección del maestro Jorge Klastornick.
En la primera, se sumaron como solistas dos jóvenes voces chilenas en ascenso: la soprano Vanessa Rojas, integrante del opera estudio FIA-YAP —realizado por la Fundación Ibáñez Atkinson y el Teatro Municipal de Santiago—, y semifinalista del Paris Opera Competition 2022; y el barítono Ramiro Maturana, quien actualmente forma parte de la Academia del Teatro alla Scala de Milán.
“Si bien Brahms no era muy religioso, sí tenía un alto grado de espiritualidad. Y en esta obra pide por la bienaventuranza de los vivos, al contrario de un réquiem tradicional, donde se hace por el descanso eterno de los muertos”, dijo Pedro-Pablo Prudencio, director residente de la Orquesta Filarmónica de Santiago.
“En la interpretación, el mayor desafío está en lograr que la orquesta sea una voz más dentro del gran trabajo coral, con momentos furiosos e íntimos que conmueven e invitan a la meditación. Es una pieza que llega directamente al corazón”, expresó.
OBRAS QUE
RECUERDAN
A LOS QUE
NO ESTÁN
Inspirado por la muerte de su madre y posteriormente de su amigo y protector, Robert Schumann, J. Brahms (1833-1897) escribió “Un Réquiem alemán” desde la mirada agnóstica, romántica e introspectiva propia del compositor, reflejando la posibilidad de trascender más allá del dolor causado por la pérdida.
Después de su estreno en Viena en 1867, fue modificada en sucesivas ocasiones hasta alcanzar a tener siete movimientos, que finalmente conforman una pieza meditativa e íntima.
En tanto, “Cantus en memoria de Benjamin Britten” es una de las obras de A. Pärt (1935) en las que la contemplación sonora logra comunicar más íntimamente una reflexión espiritual. Compuesta en 1977 para orquesta de cuerdas y campana tubular, Pärt expone por medio de ella que la vida ocurre en el continuo entre el nacimiento y la muerte; y que es precisamente en los “puntos de silencio” que podemos encontrar la unidad que todos compartimos.
FECHAS
CONCIERTOS
• Miércoles 08 de junio – 19:00 horas
• Jueves 09 de junio – 19:00 horas
• Sábado 11 de junio – 17:00 horas
Entradas desde $3.500 en:
www.municipal.cl


Más información y entradas desde $3.500 en
www.municipal.cl
