Lo que debía ser un romántico paseo aerostático, se transforma en una pesadilla, no por la turbulencia atmosférica, sino de los tripulantes…
Por José Blanco Jiménez
(JOBLAR)
Círculo de Críticos de Arte de Chile

Película en cuatro actos.
1º: Zac (Jeremy Irvine), un joven y exitoso empresario, anuncia públicamente la “desvinculación” de antiguos empleados y todo termina trágicamente con el suicidio de uno de ellos.
2º: Esa misma noche, mientras Zac se prepara para partir a encontrarse con su esposa Emmy (Hera Hilmar), que termina un período de hospitalización por aborto espontáneo, es tentado sexualmente en el bar del hotel por Julia (Olga Kurylenko), una insinuante mujer y es obvio imaginarse como terminará todo.
3º: En ruta a los Alpes Dolomitas, Zac empieza a recibir en su celular mensajes de una chantajista que le exige el pago de medio millón de euros para no difundir un video comprometedor. Es así como llega al lugar del encuentro, que incluye un viaje en globo aerostático guiado por un especialista (Kelsey Grammer), de gran experiencia. Pero también aparece Julia, que asegura que su compañero de viaje no se presentó.
4º: El viaje sobre 4 mil metros de altura debería ser muy seguro, pero se desequilibra no tanto por la turbulencia atmosférica como por la que provocan los personajes.

Me detengo aquí para evitar el spoiler. Lo que verdaderamente interesa es el manejo de cámara, la dirección de actores y el montaje. Limitados a un espacio mínimo y vulnerable, desequilibrados por sus emociones y por la fragilidad del aire, el suspenso aumenta cuando de las desaveniencias conyugales se pasa al simple apego a la supervivencia debido a la precipitación de los acontecimientos.
El director, Claudio Fäh, consigue transferir esa ansiedad ante la imposible escapatoria.
Quiero agregar dos defectos. El primero, tiene que ver con la ucraniana Kurylenko, quien —a sus 46 años—, ya no es la chica Bond de Quantum of Solace (de Marc Forster, 2008): resulta poco creíble. Y el segundo, es que falta un punto de referencia que acentúe la sensación de inestabilidad del globo, del que el público tiene una buena información acerca de su funcionamiento.
Al respecto, puedo señalar un buen ejemplo: en Proa al infierno (The Lightship, de Jerzy Skolimowski, 1985), al principio de la película, cae un lápiz en el piso de la nave y escuchamos su ir y venir durante todo el trayecto del relato, marcando el ir y venir del oleaje.

Un recuerdo de mi preadolescencia. En la película El tercer hombre en la montaña (Third Man on Mountain, de Ken Annakin, 1959), el veinteañero James MacArthur, hijo de Helen Hayes, se arriesgaba a escalar el monte Matterhorn (Cervino para los italianos), ubicado en el límite entre Italia y Suiza. La ciudad de referencia es Zermatt, cantón de Valais, Confederación Helvética. Recuerdo los límpidos paisajes acompañados de música adecuada.
Buena entretención de matinée, pero no recomendable para cardiópatas.
TRÁILER DEL FILM:
“Turbulencia”
Pánico en el Aire
Turbulence
Reino Unido
USA
Año: 2026
JOBLAR EN
“RADIO UNIVERSIDAD DE CHILE”
Escuche los comentarios cinematográficos de JOBLAR en el programa “Escaparate”, que se transmite en “Radio Universidad de Chile” (102.5 FM) los días sábado a las 15:00 horas, y domingo a las 21.00 horas. Y, además online, en
www.radiouchile.cl

