Vídeo juego que, transformado en película, recuerda esas pesadillas que —incluso en momentos de insomnio—, se alimentan de tiranía mental incapaz de superarse. No recomendable para personas ansiosas o proclives a una crisis de pánico…
Por José Blanco Jiménez
(JOBLAR)
Círculo de Críticos de Arte de Chile

Exit 8 es un vídeo juego japonés, inventado por Kotake Create y ahora adaptado al cine por Genki Kawamura, que co-escribió el guión con Kentaro Hirase.
El núcleo de la estructura narrativa reconstruye audiovisivamente una realidad que cualquier persona puede haber experimentado en un sueño que se transformó en pesadilla: un laberinto iluminado del que no se puede salir.
Pero aquí existen otros elementos, como un autómata que se cruza a cada momento y un niño que aparece inesperadamente.
En el prólogo, el anónimo protagonista (Kazunari Nino miya) se encuentra en un vagón de la metropolitana repleto de personas que se dirigen a su trabajo. Son casi todos hombres vestidos de negro conectados a sus celulares, pero la rutina es rota por un niño que llora hasta que un pasajero interpela a la madre para que lo haga callar.

El joven obrero llega a su destino y sale del coche dirigiéndose hacia la salida. En ese momento, suena su teléfono y su pareja (o ex pareja), le comunica que está embarazada.
Empieza entonces un “walking sim” por túneles que no llevan a ninguna parte. En ese laberinto multiviario, se topa en varias ocasiones con un humanoide sonriente que no responde a sus preguntas y, finalmente, encuentra pegado en una de sus paredes un cartel que explica las reglas para salir del “bucle”: “Si detecta alguna anomalía, dé la vuelta; si no ve ningún cambio, continúe”.

Parece sencillo, pero hay que estar atentos. La alegoría es transparente: la rutina tiende a cubrirlo todo, pero no si se está atentos al cambio; en los momentos que se interrumpe la quietud, lo normal es perderse más de lo acostumbrado.
Y, volviendo al vídeo game, ¿por qué se indica la Salida Ocho? En un momento, se ve un poster del artista neerlandés Maurits Cornelis Escher —autor de las famosas escaleras que no van a parte alguna—, y en éste aparece de lado el numeral 8 en cifra árabe (la película está hablada y escenografiada en japonés), que se asemeja al símbolo de infinito. Y eso es lo que significa el signo, además de la unión entre el mundo terrenal y el espiritual, actuando como un puente de armonía, justicia y regeneración.

Si a ello agregamos al hombre robotizado por la rutina y al niño que transita con la ingenuidad de su condición, todo resulta claro.
Un último detalle —esta vez de índole cinematográfico—, son las citas tomadas directamente de El resplandor (The Shining, de Stanley Kubrick, 1980): el largo corredor en el que uno espera que aparezcan las niñitas, la sangre que gotea del techo, la inundación y —naturalmente—, la alegoría del laberinto. De alguna manera, la locura de Jack Torrance de Stephen King transciende.

TRÁILER DEL FILM:
“Exit 8”
(8番出口/ 8-ban deguchi
Japón
Año: 2025
JOBLAR EN
“RADIO UNIVERSIDAD DE CHILE”
Escuche los comentarios cinematográficos de JOBLAR en el programa “Escaparate”, que se transmite en “Radio Universidad de Chile” (102.5 FM) los días sábado a las 15:00 horas, y domingo a las 21.00 horas. Y, además online, en
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