Drama sentimental juvenil en la Rusia contemporánea. Con ritmo de telenovela, las vicisitudes de los protagonistas son típicamente occidentales y la Glasnots liquidó, en gran medida, el tratamiento del sexo como “sucio e inmoral”. Según mi parecer, la película más que en el amor se basa en el tema de la violencia y el poder…
PorJosé Blanco Jiménez
(JOBLAR)
Círculo de Críticos de Arte de Chile

Hace más de 40 años vi la película Mi guardaespaldas (My Bodyguard, de Tony Bill, 1980), con los casi debutantes Chris Makepeace, Matt Dillon y Adam Baldwin.
En un instituto de Chicago, un adolescente de 16 años (Makepeace) sufre el bullying de un grupo de prepotentes (liderado por Dillon), y es ayudado por un muchacho que tiene mala fama (Baldwin).
Me quedó claro que Estados Unidos era un lugar peligroso, incluso en las escuelas. Creía que ya se había superado el clima violento de Semilla de maldad (The Blackboard Jungle, de Richard Brooks, 1955), pero estaba equivocado. No podía imaginar que en Chile íbamos a llegar a un clima parecido poco tiempo después.
Tu corazón será destrozado, es la adaptación de una novela de la autora rusa, Anna Jane (ad saeculum Anna Nikolaevna Potapkina), fallecida prematuramente en 2023, a los 40 años. No la he leído y sólo sé que esta película se detiene en la primera parte.
No sé tampoco cuál es la intencionalidad del director, Mikhail Vaynberg, pero como me corresponde sólo criticar la película, me atendré expresamente a lo que vi y oí.
Polina (Veronika Zhuravleva, nacida en Moscú el 24 de julio de 2007), es una adolescente que llega a una ciudad acompañada por su madre y el padrastro, con el que tiene una relación tóxica. Debido a su apariencia frágil y a que no conoce a nadie, sufre el bullying ignominioso de una pandilla guiada por una jovencita que se escuda en su madre, la subdirectora del establecimiento.

Es la historia de la Carrie de Stephen King, pero sin efectos especiales. En vista de los acontecimientos, interviene Bars (Daniel Vegas, ad saeculum Daniil Cherkas, nacido en Severodonetsk, Ucrania, el 15 de junio de 1997), que el público conoce por una peligrosa carrera de motos del inicio y que hace lo que quiere, porque es hijo de un jefe mafioso. Deja en claro a la clase que Polina es su novia y el que le haga daño tendrá que vérselas con él.
Sin querer queriendo —como dice Chespirito—, forman una bonita pareja: además de los 10 naños de diferencia, ella es una linda rubiecita que, con 1,67 m, equivale a Marilyn Monroe; y él, con 1,88, podría ser Cary Grant.
Y, —para aportar un nuevo elemento “romántico”—, los dos han constituido una pareja en la vida real.
La verdad es que si —en algún momento—, en la televisión soviética de 1986, una ciudadana soviética afirmó que “en la URSS no hay sexo, sólo amor”, porque recordando a Stalin, el sexo era considerado “un tema sucio e inmoral”, ahora el presunto erotismo se tiñe de una relación de violencia y poder.
Polina y Bars se ven bien juntos, pero los ojos expresivos de ella (muy buena actriz, en realidad), cuando le roban el primer beso bajo la lluvia del equipo antincendios expresan más miedo que placer sexual.
Pero, además, la película se va a teñir de situaciones truculentas que obscurecen aún más la relación.
Yo llego hasta aquí. La película dura dos horas y 14 minutos, que se sienten por la trama densa y su occidentalización.
En El guardaespaldas, estaba presente la lucha por el poder a través de la violencia. En la mayoría de las películas de teenagers, la chica bonita era un botín y un trofeo para el vencedor, sin discernimiento ni posibilidad por parte de ella de “libertad para elegir”.
Aquí, en el fondo, es lo mismo, pero en el ámbito de la perestroika: la autoridad controladora no existe y la dinámica del poder abusivo es aplicable a todos los niveles. La respuesta política es obvia: “se necesita un gobierno dictatorial”.

El cine soviético colocó buenos dramas sentimentales, como Cuando pasan las cigüeñas (Letyat zhuravli, de Mijaíl Kalatózov, 1957), y La balada del soldado (Ballada o soldate, de Grigory Chukhray); pero el quiebre se empezó a sentir en el ámbito de los países satélites. Grandes directores, como los checos Miloš Forman (Los amores de una rubia / Lásky jedné plavovlásky, 1965), y Jiří Menzel (Trenes rigurosamente vigilados / Ostře Sledované Vlaky, 1966), eludieron a la censura gracias al humor negro para criticar el autoritarismo del régimen. Algunos tuvieron que emigrar a Estados Unidos: fue, por ejemplo, el caso del judío polaco Roman Polanski.
De este film se anuncia una segunda parte. Mientras tanto, la crónica se ocupa de las andanzas de la pareja Veronika y Daniil en la vida real.
TRÁILER DEL FILM:
“TU CORAZÓN SERÁ DESTROZADO”
Tvoyo serdtse budet razbito
Your Heart Will Be Broken
Rusia
Año: 2026
JOBLAR EN
“RADIO UNIVERSIDAD DE CHILE”
Escuche los comentarios cinematográficos de JOBLAR en el programa “Escaparate”, que se transmite en “Radio Universidad de Chile” (102.5 FM) los días sábado a las 15:00 horas, y domingo a las 21.00 horas. Y, además online, en
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